Notas mientras me hielo
Llegamos tarde a todas las fiestas el sol se puso justo cuando aparcabas el libro de visitas ya no admitía firmas la experiencia nos hizo grandes el anonimato nos borró de la vida de los otros y nos dejó a merced del viento y de la deriva. Ahora buscamos un lugar en donde dejar los trastos que pudimos salvar de la polilla del tiempo una entrada en la que el fuego nos guíe hacia las sombras tocar la pared de piedra del escriba y liberarnos de la cadena que nos ata a la mentira de la vida eterna de la letra impresa en el libro en el que no firmamos del mundo como un escenario de seres dolientes del élan vital reconvertido en nada.