Después, antes y durante. Notas para pensarte ahora (De mi poemario Interinidades)
Te ocultas, sentado como mirando un cielo que no existe,
y en tu parpadeo lento sé que te vuelves hacia ti mismo
sin olvidar que un minúsculo, y vulnerable fragmento
de tu ala izquierda sigue pegado a la bisectriz
que me separa de ti y del resto del mundo.
Rozas con tu pie derecho mi cadera,
me vuelvo y te observo y te sonrío
mientras las hojas secas se las lleva el viento, y
la luz languidece y todas las promesas se tornan
verdades como por ejemplo, que el amor atraviesa el tiempo
o que la muerte es un espejismo en el que tu y yo nos perdemos, a veces.
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